Saltar la navegación

3.5. Poder mal dirigido

Poder mal dirigido

Has pensado. ¿Cuántas personas se necesitan para enzarzarse en una lucha de poder?. Al menos dos. Si una persona decide retirarse, no puede haber lucha de poder, pero si puedes ganarte el poder de la otra persona.

Usando la analogía del iceberg, en el caso del poder mal dirigido  la creencia que hay detrás de la conducta inadecuada es “pertenezco solo cuando mando o demuestro que nadie puede mandarme.”. El mensaje codificado en este en esta meta equivocada es “déjame ayudar, dame opciones”.

Herramientas prácticas del poder mal dirigido

  1. Redirija el poder positivo pidiendo colaboración: es una estrategia especialmente eficaz. Cuando se invita al alumno o alumna a colaborar con el docente, disminuye significativamente la probabilidad de que se sitúe en una dinámica de lucha o confrontación con el adulto. Resulta difícil oponerse a quien, al mismo tiempo, te está pidiendo ayuda. El propio acto de colaborar favorece que el alumno experimente un sentido de poder personal constructivo, vinculado a lo que es capaz de hacer y a la influencia que puede ejercer sobre su entorno inmediato. Esto le permite sentirse competente, útil y partícipe, en lugar de controlado.
  2. Ofrece opciones limitadas. Por lo general, dándole opciones al alumno/a conseguimos que tenga mayor sensación de control porque, en última instancia, el alumno/a puede elegir. Utiliza la rueda de opciones.
  3. Dale protagonismo opuesto a su conducta. Si empuja para llegar el primero, hazle responsable de abrir la puerta.
  4. Establece que sea mentor de otros estudiantes.
  5. Se firme y cariñoso/a.
  6. Deja que las rutinas manden: tiene la ventaja de sacar al adulto del papel de figura de autoridad. Elabora una rutina visual.
  7. Usa los 4 pasos para ganarse la cooperación:
    Exprese que entiende los sentimientos del alumno/a.
    Muestre empatía sin consentir.
    Comparta sus sentimientos y percepciones.
    Invite al alumno/a a centrarse en la solución.
  8. Pide ayuda: es notable la frecuencia con la que los alumnos/as se vuelven más cooperativos cuando les pedimos su ayuda en vez de decirle aquello que tienen que hacer.

Tarjetas: El poder mal dirigido

Tarjeta del poder mal dirigido
Tarjeta del poder mal dirigido

Creado con eXeLearning (Ventana nueva)